Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.

Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

domingo, 18 de julio de 2010

CAMBIAR LAS PALABRAS: CAMBIAR EL MUNDO

   El otro día me enseñaron una foto de una revista en la que aparecía un niño africano con una botella de agua turbia en la mano y, aunque llevaba zapatos, la planta del pie asomaba por fuera como una diana perfecta para cualquier enfermedad infecciosa.

  
En el momento en que vi la foto me hubiera gustado volver la cara y hacer como si no hubiese visto nada, pero esa no es forma de hacer que esa imagen desaparezca y solo se recuerde en un pasado lejano.

   Cuando la observé me acordé de las tardes pasadas en un taller ayudando a los niños a hacer manualidades y recuerdo como me tiraban de la camiseta para pedirme que les recortase algo o, simplemente, que les limpiase los dedos. Esos niños no son conscientes de lo que tienen y no son capaces de entender que otros simplemente se tienen que servir de sobras y, en vez de recortar dibujos, se entrenan con armas con el único consuelo de salvarse ellos y sus familias. Eso es lo único que se me viene a la cabeza: comparaciones.

   Estas comparaciones las hago, como supongo que mucha gente, no con lástima, si no con rabia, porque lo que está ocurriendo en el mundo solo se puede explicar con una palabra: injusticia.

   Tanto si tenemos quince como cuarenta años, debemos hacer algo para que esa palabra cambien por otra: igualdad, y que sea gracias a nosotros, a los que hoy nos gustaría volver la cara y no podemos.



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