Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.

Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Por qué? No lo se.



Muchas veces me pregunto porqué estoy aquí, porqué respiro, porqué soy yo .

Me deprimo si pienso que soy del montón, aunque lo sea, y que no estoy haciendo algo que me diferencie de los demás, algo que me haga ser Isa. La verdad es que soy bastante normal, pero me consuela saber que no soy una oveja más, que tengo sueños propios.

Es algo difícil de encontrar, pero me gustaría saber qué es lo que me hace diferente, porque no lo se. No se porqué motivo estoy aquí, ni siquiera si voy a cumplir mis sueños. No tengo un camino fijo. Lo único que tengo claro es que día a día voy poniendo una piedrecita, a veces recta, otras más torcida y otras incluso son obstáculos, pero creo que voy saltando bien por ahora. Quizás mi motivo sea seguir el camino, o simplemente vaciar mi cabeza en el papel . Lo que tengo seguro es que no voy a parar de poner piedrecitas lo más rectas posibles. Tengo 16 años, tengo tiempo suficiente para decidir si voy por la derecha, por la izquierda o sigo todo recto.

Una decepción

“Casi puedo verlo, el sueño que siempre tengo, pero hay una voz en mi cabeza que dice constantemente nunca lo alcanzarás y cada paso que doy me siento perdida, mi fe en mi misma se desvanece... pero tengo que seguir intentándolo, tengo que mantener mi cabeza en lo más alto”.

Ya me lo han dicho: ”cabezona,... Kalimero,...” … en realidad es verdad, demasiado caso le hago a esa voz y la escucho más de la cuenta. A pesar de eso se que no voy a aguantarme con lo que se me venga encima, porque si no, al final acabaré bajo escombros y no podré ver lo que necesito para seguir luchando.

Pero no es tan fácil no dejarse llevar, conformándome con lo que tengo, ya que por muchas lágrimas de pura rabia derrame sé que no voy a poder hacerla callar. Me rompo y me recompongo. Acepto los golpes, con rabia, aunque a veces es tanta la ansiedad por devolver el golpe, que no me concentro... en el momento en que me concentre y deje de lado a don Kalimero podré devolver todos esos golpes a lo que intenta que baje la cabeza... se que tengo que seguir empujando, no se lo que me espera, pero hay que seguir andando, hasta que por lo menos consiga alcanzar el sueño. Creo que es lo unico que espero: que mi cuerpo sea capaz de levantarse tras cada caída, que no van a ser pocas...=)