“Casi puedo verlo, el sueño que siempre tengo, pero hay una voz en mi cabeza que dice constantemente nunca lo alcanzarás y cada paso que doy me siento perdida, mi fe en mi misma se desvanece... pero tengo que seguir intentándolo, tengo que mantener mi cabeza en lo más alto”.

Ya me lo han dicho: ”cabezona,... Kalimero,...” … en realidad es verdad, demasiado caso le hago a esa voz y la escucho más de la cuenta. A pesar de eso se que no voy a aguantarme con lo que se me venga encima, porque si no, al final acabaré bajo escombros y no podré ver lo que necesito para seguir luchando.
Pero no es tan fácil no dejarse llevar, conformándome con lo que tengo, ya que por muchas lágrimas de pura rabia derrame sé que no voy a poder hacerla callar. Me rompo y me recompongo. Acepto los golpes, con rabia, aunque a veces es tanta la ansiedad por devolver el golpe, que no me concentro... en el momento en que me concentre y deje de lado a don Kalimero podré devolver todos esos golpes a lo que intenta que baje la cabeza... se que tengo que seguir empujando, no se lo que me espera, pero hay que seguir andando, hasta que por lo menos consiga alcanzar el sueño. Creo que es lo unico que espero: que mi cuerpo sea capaz de levantarse tras cada caída, que no van a ser pocas...=)