Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.

Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

viernes, 6 de agosto de 2010

¿60 minutos intensos de clase?

Mi compañera, estamos ordenados por orden de lista para evitar distracciones, infructuosamente, visto lo visto, se entretiene en pintarme la agenda y el brazo... otros, en cambio, optan por el mantelillo y el pic-nic. Buena opción ya que la mañana ha sido intensa... Otro dibuja y algunas cotillean en voz baja o vía agenda, muy útil.

La verdad es que si parase el tiempo se observaría una gran variedad de actividades en un pequeño segundo en mi clase .

Mientras el profesor explica me desconecto un poco y miro a mi alrededor. Quedan diez minutos de clase y cada uno está haciendo de todo menos atender.

El de la camiseta azul oscuro, o negro, según se mire, se está riendo porque le han empujado de la silla y por poco se cae. El profesor interrumpe para regañarles. Mientras él les mira están serios ,peor en cuanto se da la vuelta, estallan en carcajadas provocando sonrisas en todos nosotros.

Hay otros que están partiéndose porque se están tirando “disimuladamente” bolas de papel a la cabeza.
Lo último que ha volado “disimuladamente” ha sido un estuche.
Una persona lee, es la única que se entretiene con algo educativo, por debajo de la mesa, al parecer es muy interesante porque lleva todo el día así...


Ya mismo suena la sirena, se nota, ya que algunas se están mirando al espejo.

También hay pique con los sudokus. Hay (espera que cuente...) tres personas al alcance de mi vista que están haciendo uno. En cuanto se dan cuenta de que les miro,me sonríen, uno hasta me pide ayuda .

Un poco después de acabar el sudoku conjunto, llegan los interminables cinco minutos. Echo una última mirada para ver si hay alguien más para comentar... y efectivamente me he saltado a la única persona que mira fijamente al profesor, parece que se entera; a uno que está dando cabezadas y a otra que hojea una revista. Vaya récord.

Una última nota: el profesor no tiene la culpa pero a veces sesenta minutos se hacen un poco largos... solo a veces.=)